Si recién te has iniciado en el mundo de la jardinería, es posible que te estés preguntando cómo tienes que cuidar las plantas de interior.  La cual es una duda válida, ya que, usualmente, las plantas de interior se ponen amarillentas y secas porque los dueños desconocen sus principales necesidades.

Por suerte, mantener las plantas de interior sanas es más fácil de lo que crees, y en este post encontrarás las recomendaciones que buscas para que ellas siempre estén frondosas y llenas de vida.

¿Qué cuidados necesitan las plantas de interior?

Cada planta es distinta. Por eso, de acuerdo a su especie requerirá cuidados específicos. No obstante, todas comparten unas necesidades básicas como son el riego, la temperatura, el sustrato y la iluminación.

Cuándo regar las plantas

De acuerdo al tipo de planta serán sus necesidades de riego. Por ejemplo:

  • Crasas o suculentas: no requieren de riego constante. De hecho, puedes regarlas 1 o 2 veces por semana.
  • Orquídeas o enredaderas: este tipo de planta requiere de un riego más frecuente de 2 a 3 veces por semana; pero, eso sí, sin sumergirlas por completo, ya que son propensas a sufrir ataques por hongos.
  • Plantas tropicales: son las que más necesitan de humedad. Inclusive, tendrás que regarlas 1 vez al día.

Como regla general, durante el verano y la primavera se sigue este lineamiento. Pero en el invierno y en el otoño solo se necesita regar las plantas 1 vez a la semana. Además, trata de hacerlo en las primeras horas del día o al finalizar la tarde.

Exceso de agua

Las plantas de interior no necesitan de un riego frecuente. A diferencia de las de jardín, ellas pueden mantener por más tiempo la humedad en su sustrato. Es por eso, que regarlas demasiado es contraproducente, porque el encharcamiento de las raíces hará que se pudra la planta.

Una forma rápida y efectiva de comprobar que no hay exceso de agua, es tocar con la punta del dedo el sustrato. Esto sirve para verificar que la tierra solo está húmeda y no con abundante agua. Asimismo, si el plato debajo de la maceta tiene agua, debes retirarlo. Un consejo útil es que lo llenes con gravilla o piedra para evitar el agua residual.

Temperatura

Los cambios bruscos de temperatura son otro problema habitual en el cuidado de las plantas de interior. Ellas están cómodas a una temperatura que oscile entre los 15° C a los 25° C. Como no le gustan los cambios repentinos, nunca pongas una planta de interior cerca de radiadores o de aires acondicionados.

Falta de luz

La falta de luz suele ser una de las razones más comunes por la que las plantas de interiores se marchitan o dañan. Aunque ellas no toleran la luz directa del sol, sí necesitan de una iluminación adecuada y no tan escasa.

En este sentido, es bueno que la planta esté ubicada cerca de una ventana, galería o balcón; es decir, en un lugar donde entre suficiente luminosidad. Ya que la falta de exposición a la luz, provocará que la planta deje de cumplir sus funciones vitales como son la fotosíntesis y la respiración. Aunque recuerda que tampoco los rayos del sol deben tocarla de forma directa.

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